El Gobierno estatal de Nuevo León enfrenta severas críticas por manipular las métricas de Inversión Extranjera Directa. Samuel García presumió cifras inexistentes del IED para proyectar un crecimiento económico ficticio en la entidad. La Secretaría de Economía desmintió los datos locales mediante registros basados en metodologías internacionales. Mientras el Estado asegura acumular montos astronómicos, las autoridades federales contabilizan un porcentaje significativamente menor de capital real.

Samuel García presume montos millonarios sin sustento metodológico
El Gobernador de Nuevo León presentó recientemente datos que inflan el registro de inversión en la entidad. Durante su intervención, el mandatario aseguró que la administración estatal acumula 135.3 mil millones de dólares en capital extranjero. García proyectó que dicha cantidad alcanzará los 150 mil millones de dólares al cumplir su quinto año de gestión.
La Secretaría de Economía federal desmiente rotundamente los datos presentados por el gobierno naranja. El registro oficial contabiliza únicamente 16 mil 424.2 millones de dólares para el estado hasta el primer trimestre del año. Esta cifra real representa menos de una octava parte de los números inflados que difunde el Ejecutivo local.
Frente a la disparidad de métricas, el mandatario estatal optó por descalificar el registro del Gobierno federal. García afirmó que el sistema nacional es una norma imperfecta que ninguna empresa respeta en la práctica. Además, calificó la contabilidad oficial de la dependencia federal como una tramitación burocrática obsoleta.
Integración de proyectos viejos para inflar las cifras estatales de Samuel
El Ejecutivo estatal atribuye a su gestión proyectos comerciales consolidados en sexenios pasados. El gobierno naranja incluye en sus listas a la empresa italiana Brembo, instalada en la entidad desde el año 2014. Aquella llegada ocurrió formalmente durante la administración del exgobernador Rodrigo Medina.
Los registros estatales atribuyen el capital de Brembo a las giras internacionales del mandatario actual. Sin embargo, la compañía abrió su planta en Escobedo en 2016 y anunció su expansión con Jaime Rodríguez. La ampliación física de la fábrica comenzó a principios de 2021, meses antes de la elección estatal.
El reporte económico presentado por la entidad mezcla periodos gubernamentales sin rigor estadístico. La administración actual atribuye sus resultados a viajes al extranjero que carecen de validación en la balanza de pagos. Esta práctica permite al gobierno naranja reciclar anuncios antiguos para presentar cuentas públicas infladas.
Suma de adquisiciones privadas entre compañías internacionales
El gobierno estatal contabiliza transacciones comerciales que representan únicamente un cambio de propietario. Un ejemplo claro ocurre con la división de aires acondicionados que Bosch adquirió de Johnson Controls en Ciénega de Flores. La infraestructura fabril ya operaba en la entidad, por lo que la operación no generó nueva infraestructura.
La contabilidad federal excluye estas compras entre empresas extranjeras por reglas financieras internacionales. Las directrices del Fondo Monetario Internacional establecen que el simple intercambio de activos no integra capital fresco al país. No obstante, el gobierno de Nuevo León sumó 300 millones de dólares por esta transferencia corporativa.
Un caso similar ocurre con la venta de activos energéticos entre la compañía Iberdrola y la firma Cox Energy. El mandatario estatal adjudicó a su gestión una operación de 4 mil millones de dólares por esta transacción privada. Las asesorías financieras confirman que estos movimientos empresariales no constituyen una entrada real de divisas.

Proyectos fantasma e inversiones infladas en el registro naranja
El reporte estatal incluye anuncios de inversión masiva que jamás llegaron a materializarse en el territorio. El Gobernador anunció un compromiso de 5 mil millones de dólares con la empresa china Lingong Machinery Group. El proyecto contemplaba un terreno amplio para 120 empresas asiáticas, pero la obra nunca pasó de una carta de intención.
Otro caso documentado involucra a la empresa Boda International Holding Group, anunciada en septiembre del año 2024. El Ejecutivo local prometió una planta de casas prefabricadas con un valor de 850 millones de dólares. Diversas fuentes del sector industrial confirmaron que la construcción del inmueble jamás inició.
El gobierno naranja también altera los montos oficiales de empresas automotrices de presencia global. En el caso de Volvo, la firma anunció 700 millones de dólares, pero el Estado registra mil millones. Respecto a Tesla, el mandatario contabilizó 15 mil millones de dólares basados únicamente en la compra de terrenos.
La Secretaría de Relaciones Exteriores fijó el compromiso oficial de la armadora eléctrica en 5 mil millones. Adicionalmente, el Ejecutivo estatal atribuye a su gestión una planta de Kawasaki anunciada desde el año 2020. Aquel proyecto fue pactado formalmente durante el mandato de Jaime Rodríguez para su ubicación en Interpuerto Monterrey.
El Ejecutivo estatal mezcla intencionadamente la inversión nacional dentro del balance de capital extranjero. Los informes locales suman 300 millones de dólares correspondientes a la empresa regiomontana Frisa. Esta confusión de metodologías busca ocultar la falta de atracción de capitales reales hacia la región.
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