La reforma electoral fue presentada en La Mañanera del Pueblo como una iniciativa que busca modificar reglas clave del sistema político mexicano. El anuncio incluyó ajustes en la integración del Congreso, reducción de costos y nuevas disposiciones en materia de fiscalización y participación ciudadana.
De acuerdo con lo expuesto, la propuesta parte de cuatro ejes centrales. Por un lado, se plantea cambiar la forma en que se eligen diputaciones de representación proporcional. Por otro, se busca disminuir el gasto de las elecciones. Además, se incluyen medidas de control financiero y herramientas de democracia participativa.
Durante la conferencia, se explicó que la intención es revisar el modelo vigente sin eliminar la autonomía de las instituciones electorales. Sin embargo, varios de los puntos implican ajustes administrativos, presupuestales y operativos tanto a nivel federal como local.

Cambios En Integración Del Congreso
Uno de los aspectos centrales de la reforma electoral es la integración de la Cámara de Diputados. Se mantendrían 500 curules. Sin embargo, todos los legisladores serían electos mediante votación directa.
En ese esquema, 300 diputaciones serían de mayoría relativa, es decir, por distrito electoral. Las otras 200 conservarían la figura de representación proporcional prevista en la ley actual. No obstante, cambiaría el método de asignación.
De esas 200 posiciones, 97 corresponderían a candidatos que no ganaron su distrito pero lograron los mejores resultados dentro de su partido. Además, 95 se elegirían por circunscripción y partido político, respetando paridad de género. Finalmente, ocho serían para mexicanos residentes en el extranjero.
En el caso del Senado, la propuesta contempla 96 integrantes. De ellos, 64 serían de mayoría relativa y 32 de primera minoría. Así, se reduciría el número total de senadurías frente al esquema vigente.
Reducción De Gasto Y Nuevas Reglas De La Reforma Electoral
Otro eje relevante es la reducción del costo electoral. Se plantea un recorte del 25 por ciento en el presupuesto destinado al INE, partidos políticos, OPLES y tribunales electorales.
Asimismo, se propone ajustar sueldos y bonos de consejeros y altos mandos del INE para que no superen el salario presidencial, conforme al artículo 127 constitucional. También se contempla eliminar duplicidades de funciones en órganos electorales.
En paralelo, se reduciría el gasto del Congreso federal y de los congresos locales. Incluso se plantea disminuir el número de regidurías en municipios, según su población, con un máximo de 15 integrantes por cabildo.
En materia de fiscalización, el INE tendría acceso oportuno a las operaciones financieras de partidos y candidaturas. Se prohibirían aportaciones en efectivo. Todos los recursos deberían circular dentro del sistema financiero. Además, se prevé el uso de tecnologías para mejorar el control de gastos.
Participación Ciudadana Y Regulación Digital
La reforma electoral también incorpora cambios en mecanismos de democracia participativa. Se plantea ampliar el uso de instrumentos como referéndum, plebiscito, consulta popular y revocación de mandato. Estos podrían aplicarse no solo a nivel federal, sino también estatal y municipal.
De igual forma, se permitiría el uso de tecnologías como el voto electrónico en estos ejercicios. Con ello, se busca facilitar la participación ciudadana en decisiones públicas.
Otro punto es la regulación de la Inteligencia Artificial en procesos electorales. Se propone prohibir bots y mecanismos automatizados en redes sociales. Además, se reducirían los tiempos oficiales de radio y televisión durante campañas, de 48 a 35 minutos diarios por emisora.
Finalmente, la iniciativa reitera la prohibición del nepotismo en cargos de elección popular. También establece que no habrá reelección consecutiva inmediata a partir de 2030. Con estos ajustes, la reforma electoral plantea una reconfiguración del sistema actual que deberá discutirse en el Congreso.








