La extorsión a autobuses que ingresan a Nuevo León volvió a encender alertas sobre la inseguridad en Nuevo León.Empresarios del transporte denunciaron cobros mensuales de hasta 40 mil pesos por parte de un grupo que se presenta como sindicato. El esquema opera desde hace años en zonas céntricas, sin que exista una respuesta de las autoridades estatales ante el cobro de piso.

Extorsión A Autobuses Con Cuotas Mensuales Ilegales
La extorsión a autobuses afecta principalmente a unidades foráneas que trasladan pasajeros desde otros estados para compras o trámites migratorios. De acuerdo con las denuncias, un grupo que se identifica como Sindicato Industrial de Obreros Similares y Conexos del Estado de Nuevo León exige pagos mensuales.
Las cuotas oscilan entre 9 mil y 40 mil pesos, dependiendo del número de unidades que ingresan a la ciudad. Cuando los empresarios se niegan a pagar, los operadores enfrentan agresiones físicas, daños a los camiones o amenazas con arma de fuego.
Los pagos se realizan mediante depósitos bancarios. Posteriormente, los presuntos responsables envían comprobantes por WhatsApp con el nombre del supuesto sindicato, lo que da una apariencia de formalidad a un esquema claramente irregular.
Organizaciones DesconocidasRealizan Extorsión A Autobuses
Transportistas afiliados a la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos afirmaron que no reconocen al grupo que exige las cuotas. En representación de agremiados de San Luis Potosí, Aguascalientes y Coahuila, se explicó que ninguno está afiliado a ese supuesto sindicato.
Según los testimonios, los extorsionadores vigilan el Primer Cuadro de la Ciudad para identificar a los autobuses que no han pagado la cuota. Una vez ubicados, se acercan directamente a los operadores o responsables de las unidades.
“Se presentan como confederación, pero no hay certeza de quiénes son”, señalaron representantes del sector. Esta falta de identidad legal refuerza las dudas sobre la permisividad con la que opera el grupo.
Abusos Suceden En Zonas Clave Del Área Metropolitana
La extorsión a autobuses no se limita al centro de Monterrey. De acuerdo con los afectados, el esquema también se replica en Santa Catarina, particularmente en la zona del Consulado General de Estados Unidos.
Las unidades suelen dejar pasaje en la Macroplaza o en puntos cercanos. Es ahí donde los presuntos integrantes del sindicato se acercan para exigir el pago, bajo el argumento de que la cuota es fija si los autobuses ingresan de forma recurrente a la ciudad.
Uno de los empresarios relató que paga alrededor de 10 mil pesos mensuales para poder operar con normalidad. Su empresa cuenta con 15 autobuses que llegan dos veces por semana a Nuevo León.
Evidencia Documentada Del Cobro Ilegal
Los transportistas aseguraron contar con recibos membretados del presunto sindicato. En dichos documentos aparece incluso el logotipo de la CTM, lo que genera confusión entre los afectados.
Los depósitos, según los testimonios, se realizan a una cuenta bancaria de BBVA, a nombre de un particular. Esta modalidad refuerza la percepción de un esquema organizado de cobro de piso, más que de una contribución sindical legítima.
“Te cobran como si fuera piso”, reclamaron transportistas. También cuestionaron por qué este tipo de prácticas ocurren sin consecuencias visibles, pese a tratarse de un delito ya denunciado.
Un Contexto De Inseguridad Persistente
La denuncia se da días después de que transportistas de carga afiliados a la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos acusaran extorsiones por parte de agentes de Tránsito en municipios como San Pedro, Ciénega de Flores y García.
Este contexto refuerza la percepción de una inseguridad estructural que afecta al sector transporte en Nuevo León. Las denuncias se acumulan, pero las acciones concretas siguen sin ser visibles.
Empresarios del ramo aseguran que la extorsión a autobuses no es un fenómeno reciente. Según los testimonios, el problema tiene varios años operando con el mismo esquema y en los mismos puntos.
La Omisión Del Gobierno Estatal
Uno de los hechos más graves ocurrió hace tres meses, cuando un chofer fue golpeado por negarse a pagar la cuota exigida. A pesar de ello, los transportistas afirman que no hubo consecuencias claras para los responsables.
La falta de intervención efectiva ha generado cuestionamientos directos sobre la indiferencia del gobierno estatal. Mientras se presume control y mejoras en seguridad, los empresarios señalan que este tipo de delitos continúan sin freno.
La extorsión a autobuses expone una brecha entre el discurso oficial y la realidad que enfrentan quienes operan diariamente en las calles de Nuevo León.








