Durante 2025, los incendios forestales en Puebla volvieron a encender alertas ambientales. A lo largo del año se registraron más de 300 siniestros que afectaron amplias zonas boscosas del estado. Aunque la cifra representó una disminución frente a 2024, el daño ambiental sigue siendo considerable.
En total, autoridades estatales atendieron 304 incendios forestales. Estos eventos dejaron una afectación superior a 13 mil hectáreas distribuidas en 75 municipios. El fenómeno no fue aislado ni uniforme, ya que algunas regiones concentraron la mayor parte de los casos y del daño ecológico.

Al presentar el balance anual, la secretaria de Medio Ambiente, Rebeca Bañuelos, explicó que los siniestros se extendieron por gran parte del territorio. Sin embargo, subrayó que la presión ambiental se focalizó en zonas específicas, principalmente del norte y centro del estado.
Este patrón evidencia que los incendios forestales en Puebla no solo responden a factores naturales. También reflejan dinámicas humanas que incrementan el riesgo en regiones con alta vulnerabilidad ecológica.
Municipios Concentran La Mayoría De Los Siniestros
Aunque el mapa estatal muestra afectaciones dispersas, los datos oficiales revelan una concentración clara. Más de la mitad de los incendios forestales se registraron únicamente en diez municipios del estado de Puebla.
El caso más significativo fue Tlachichuca. Este municipio encabezó la lista tanto en número de incendios como en superficie dañada. Durante 2025 acumuló 45 siniestros, colocándose como el punto más crítico del año.
Otros municipios con alta incidencia fueron San Nicolás de los Ranchos, con 22 incendios, así como Xiutetelco y Zacatlán, con 18 cada uno. A ellos se sumaron Lafragua y Tianguismanalco, ambos con 12 casos, además de Puebla capital, que registró 11 incendios.
En conjunto, estas demarcaciones acumularon 161 siniestros. Esto representa el 51 por ciento del total estatal. La cifra confirma que el problema no está distribuido de manera equitativa y que existen focos rojos claramente identificados.
Superficie Dañada Revela Presión Ambiental
La magnitud del daño ambiental se refleja con mayor claridad al analizar la superficie afectada. Nuevamente, Tlachichuca aparece como el municipio más impactado. En esta zona se reportaron más de 4 mil 800 hectáreas dañadas por incendios forestales.
Le siguieron Jolalpan, con cerca de mil 850 hectáreas afectadas, y Libres, con poco más de mil 500 hectáreas. Estas cifras colocan a estos municipios entre los más golpeados por el fuego durante el año.
En total, los diez municipios con mayor afectación concentraron más de 11 mil hectáreas dañadas. Esto equivale al 83 por ciento de toda la superficie afectada en el estado de Puebla durante 2025.
Este nivel de concentración deja ver una presión ambiental intensa sobre regiones específicas. Además, pone sobre la mesa la necesidad de estrategias diferenciadas según el contexto territorial.

Actividad Humana, Principal Causa De Incendios Forestales
Más allá de las cifras, el análisis de las causas resulta clave para entender el fenómeno. De acuerdo con el reporte oficial, la actividad agropecuaria fue el principal detonante de los incendios forestales en Puebla durante 2025.
Casi la mitad de los siniestros, el 47 por ciento, estuvo relacionada con prácticas agropecuarias. A esto se sumaron los incendios intencionales, que representaron el 30 por ciento del total, una cifra que sigue generando preocupación entre las autoridades.
Las causas desconocidas ocuparon el tercer lugar, con 13 por ciento. El resto de los incendios se atribuyó a fogatas mal apagadas, quema de basura, colillas de cigarro, descargas eléctricas y otras actividades productivas.
Este panorama confirma que el factor humano sigue siendo determinante. Por ello, las autoridades han insistido en reforzar la prevención y la corresponsabilidad social para reducir los riesgos.
Inicio De 2026 Mantiene Riesgo Latente
El arranque de 2026 confirmó que el riesgo persiste. Durante la primera quincena de enero se registraron seis incendios forestales en Puebla, con una afectación cercana a las 46 hectáreas.
El coordinador general de Protección Civil estatal, Bernabé López Santos, informó que la mayoría de estos siniestros fueron provocados de manera intencional. Los incendios se distribuyeron en municipios como Ixtacamaxtitlán, Chilchotla, Atlixco, San Salvador El Seco, Libres y San Nicolás de los Ranchos.
Ante este escenario, Protección Civil emitió recomendaciones preventivas. Entre ellas, evitar dejar objetos de vidrio expuestos al sol, no fumar en zonas con vegetación y asegurarse de apagar completamente fogatas o brasas.
Además, las autoridades advirtieron que entre enero y mayo de 2026 podrían registrarse más incendios forestales. El pronóstico de un ligero aumento en las temperaturas, junto con la sequedad ambiental, incrementa el riesgo en regiones como la Sierra Norte, la Sierra Nororiental, la Mixteca y el Valle de Serdán.
Aunque en 2025 se logró una reducción significativa frente a 2024, con casi 69 por ciento menos hectáreas dañadas, el reto sigue vigente. La experiencia reciente muestra que la prevención y la vigilancia constante serán claves para contener los incendios forestales en Puebla.








