La Carretera Nacional se convirtió en un punto de riesgo durante el periodo vacacional de Navidad. Luego de semanas marcadas por tráfico intenso, obras viales y filas interminables, la vialidad enfrentó un nuevo problema: grava suelta en la carpeta asfáltica. Esta condición ha derivado en múltiples choques en la Carretera Nacional, daños materiales y personas lesionadas.

Desde el pasado fin de semana, automovilistas comenzaron a reportar percances en distintos tramos de la Carretera Nacional. En especial, en la zona donde los trabajos de recarpeteo por parte de la federación quedaron inconclusos debido al periodo vacacional. Aunque el flujo vehicular suele disminuir en temporada decembrina, el peligro en la carretera aumentó por la falta de condiciones adecuadas para circular.
Además, la combinación de carriles cerrados y superficie irregular provocó maniobras bruscas. En consecuencia, varios conductores perdieron el control de sus vehículos. Algunos de estos incidentes terminaron en choques de alcance, mientras que otros derivaron en salidas de camino.
Obras Inconclusas Elevan Choques En Carretera Nacional
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes informó que los trabajos suspendidos se localizan entre el kilómetro 228 y 235 de la Carretera Nacional, en dirección al municipio de Allende. La dependencia explicó que la pausa en las obras se debió al periodo vacacional de Navidad.
Sin embargo, la suspensión dejó pendiente el retiro total de la grava utilizada para el recarpeteo. Esto generó una superficie irregular que afecta la adherencia de los neumáticos. A diferencia de un bache visible, la grava se dispersa y se vuelve más peligrosa al mezclarse con el asfalto.
Durante estos días, automovilistas señalaron que la conducción se volvió más complicada. Sobre todo en curvas, pendientes o al frenar. En algunos puntos, la grava se acumuló en los carriles activos, reduciendo la estabilidad de los vehículos.
Como resultado, se reportaron múltiples percances. El más grave ocurrió el domingo pasado, cuando un accidente vial dejó a tres personas lesionadas a la altura de la entrada a la comunidad de San Antonio. Ese mismo día, autoridades atendieron otro choque en el sector Lazarillos.
Automovilistas Señalan Falta De Prevención
Conductores frecuentes de la Carretera Nacional denunciaron que la situación pudo evitarse. Según sus testimonios, la señalización es insuficiente y no advierte claramente sobre la presencia de grava suelta. Además, algunos señalamientos se encuentran colocados a corta distancia del tramo afectado.
Un automovilista relató que perdió el control de su vehículo al intentar frenar. De acuerdo con su versión, las llantas patinaron sobre la grava y el automóvil se deslizó varios metros antes de detenerse. Aunque no hubo lesionados, los daños materiales fueron considerables.
Otros conductores señalaron que el cierre parcial de carriles provoca embudos. Esto genera tráfico lento y estrés al volante. En consecuencia, algunos automovilistas intentan cambiar de carril de forma repentina, lo que incrementa el riesgo de accidentes.
A esta situación se suman restos de material de obra. En algunos puntos, la grava se mezcla con polvo y fragmentos de asfalto. Esto reduce aún más la visibilidad y la capacidad de reacción de quienes circulan por la zona.
SICT Promete Seguimiento Y Atención
En un comunicado, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes señaló que durante los trabajos se presentaron “situaciones atípicas”. No obstante, no detalló cuáles fueron ni cómo influyeron en la suspensión de las labores.
La dependencia aseguró que mantiene comunicación constante con el municipio de Allende. El objetivo, indicó, es dar seguimiento a las condiciones del tramo afectado y coordinar acciones para reducir riesgos. Asimismo, puso a disposición el número telefónico 811-744-0409 para atender reportes relacionados con la zona de obras.
Mientras tanto, automovilistas continúan alertando sobre el peligro. Aunque el tránsito no es tan intenso como en días laborales, la combinación de grava suelta y carriles reducidos mantiene latente la posibilidad de nuevos percances.
En redes sociales, usuarios comenzaron a reportar trabajos provisionales para retirar la grava. Desde el martes, se difundieron imágenes de maquinaria ligera realizando labores de limpieza. Sin embargo, hasta el momento, la dependencia federal no ha confirmado oficialmente estas acciones.
Para quienes deben circular por la Carretera Nacional, el llamado es a extremar precauciones. Reducir la velocidad y mantener distancia entre vehículos se ha vuelto indispensable. Mientras tanto, la expectativa es que las obras se reanuden y se restablezcan condiciones seguras en uno de los accesos más importantes al sur del estado.








